Soy Ignacio Loor Vera
Me defino, ante todo, como lector. Esa obsesión adolescente por los libros, y que aún mantengo, me enseñó la lección más valiosa que hoy aplico como estratega: no existe fuerza más movilizadora que una buena historia.
En la política, la premisa es idéntica. Necesitamos interpretar el viaje del héroe, identificar las tensiones y construir una causa que trascienda lo electoral. Pero hoy, hay un nuevo desafío.
Vivimos tiempos donde la política se ha fusionado con el espectáculo. Un líder hoy no compite solo contra sus rivales en la papeleta; compite contra el algoritmo, el streaming y la industria del entretenimiento por la atención del ciudadano. La política se ha vuelto pop, y para sobrevivir en ella, hay que entender al electorado como una audiencia exigente.
Mi trabajo se diferencia porque no hago marketing tradicional. Aplico la literatura y la etnografía para «leer» el territorio. Entiendo la campaña o la gestión de gobierno como una narrativa viva que debe vincularse profundamente con la cultura y los códigos de cada lugar.
No se trata solo de ganar elecciones, sino de asesorar gobiernos y campañas para construir un sentido de propósito diario.
Utilizo la semiótica para crear símbolos de ubicuidad: la capacidad de que tu mensaje y tu presencia se sientan en todas partes, sin necesidad de que estés físicamente ahí.
Llevo más de 12 años en la comunicación y siete años como estratega político perfeccionando en el método de «narrativa política». He trabajado junto a líderes, políticos, instituciones y gobiernos en Ecuador, República Dominicana, Paraguay y Argentina.
En mí no encontrarás las fórmulas prefabricadas de los gurús tradicionales. Encontrarás una visión de autor, un entendimiento distinto de la tensión dramática del poder y, sobre todo, la determinación absoluta de escribir la historia ganadora junto a ti. Y si ya has ganado, acompañarte en tu gobierno para que todo lo que hagas tenga un sentido.