Utilizo la narrativa, la semiótica y la etnografía como base para construir estrategia política.
La narrativa permite desarrollar una historia emocionante y memorable a lo largo del tiempo.
La semiótica ayuda a identificar los símbolos que condensan el mensaje y hace que mis clientes estén en todas partes sin estar.
Y la etnografía permite conectar con la gente en su territorio, en sus espacios y con sus costumbres.
No creo en inventar personajes; creo en potenciar visiones y enfocar la estrategia en las fortalezas reales de mis clientes.